Todos conocemos el lado oscuro: los malos. En el mundo de la seguridad, tenemos una imagen más o menos idealizada del hacker que hemos visto en las películas de Hollywood. Sin embargo nada más lejos de la realidad, los cibercriminales se han convertido en una industria, se han profesionalizado con el único objetivo de obtener el mayor beneficio económico posible. Se dedican a actividades tan poco glamorosas como ataques DDoS, estafas en anuncios PPC, spam, etc. Continuar leyendo