Esta semana me ha sorprendido la noticia que reza el siguiente titular “Roba un portátil y devuelve al dueño todos los archivos en un USB” hay varios puntos que me sorprenden en esta noticia, la “honradez” del delincuente y el tono positivo de la misma

La “honradez” del ladrón es simplemente que después de robar el portátil se tomó la molestia de devolver los datos grabados en una llave USB.

Pero lo que más me sorprende es el modo en el que se narra el suceso, cómo si ésta fuese una noticia de carácter positivo.  Dicho portátil estaba, y cito: “repleto de datos personales y de trabajo grabados durante 10 años.” Datos personales que probablemente no perteneciesen únicamente al profesor de universidad, sino también a sus alumnos e incluso datos confidenciales de la Universidad.

El profesor prosigue diciendo: “esta historia me hace sentir esperanza por la humanidad”, es cierto que el delincuente tuvo un detalle de cara al profesor, pero qué nos hace pensar que mientras copiaba esos datos no los ha leído, vulnerando la intimidad, o no los ha publicado en alguna página de Internet, o pero aún dependiendo de los datos que hubiese podría intentar venderlos a spammers, hackers o cualquier otro tipo de ciberdelincuente.

A mí el titular que me hubiese gustado leer, y más sabiendo que el ordenador estaba repleto de datos personales sería: “Roba un portátil, pero no puede acceder a los datos porque están cifrados” eso sí hubiese sido una gran noticia tanto para el profesor como para todos los posibles afectados por su descuido.

Una vez más, el robo de un portátil ha puesto en riesgo los datos personales y confidenciales de mucha gente, la solución es tan simple como cifrar el disco de duro de tu portátil para que NADIE pueda acceder a tus datos.

Esta medida es muy recomendable para cualquier tipo de usuario, para un particular, pero sobre todo para profesionales que dispongan de información personal o confidencial.

Si este profesor hubiese perdido el portátil en España, además estaría incumpliendo de forma flagrante contra la Ley Orgánica de Protección de Datos (LODP)